Octubre es el mes en que más nos preguntan esto, porque es cuando se cierran los pedidos de fin de año: "si compro esto en China, ¿cuánto voy a pagar de impuestos?". La respuesta honesta es que nadie lo sabe hasta tener un número de diez dígitos que tu proveedor no conoce y que no viene en la factura. Con ese número el cálculo sale en minutos. Sin él, lo que te den es una adivinanza. Te explicamos qué es, cómo se usa y, al final, el error que vemos más seguido y que cambia el resultado completo.
Qué es la fracción arancelaria y por qué son diez dígitos
La fracción arancelaria es el código con el que México identifica cada mercancía en la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, la LIGIE. Los primeros seis dígitos son el Sistema Armonizado que usa casi todo el mundo: capítulo, partida y subpartida. Los dígitos siete y ocho son la fracción mexicana. Y desde 2020 se agregan dos más, el Número de Identificación Comercial o NICO, que afina la descripción. Diez dígitos en total.
Ese código no describe el producto como lo llama tu proveedor. Lo describe por lo que es: material, función, composición, si está armado o en partes. Dos productos que en el catálogo se llaman igual pueden caer en fracciones distintas, con impuestos distintos. Ahí está la primera pista del error que viene al final.
Lo que la fracción decide, además del arancel
Mucha gente piensa que la fracción sirve para saber el porcentaje de arancel. Sirve para eso y para bastante más. De la fracción dependen:
- El impuesto general de importación: la tasa general y la preferencial si hay tratado con el país de origen.
- Las regulaciones no arancelarias: si el producto necesita una NOM, un permiso previo, un aviso sanitario o un padrón sectorial.
- Las cuotas compensatorias, que en ciertos productos de ciertos países se suman al arancel.
- Si aplica un programa fronterizo o de promoción sectorial con tasa reducida.
Por eso una fracción equivocada no solo cambia un porcentaje. Puede pedirte una certificación que no necesitabas, o dejar fuera una que sí, y eso se descubre cuando el contenedor ya está en la aduana. Ya viste qué decide la fracción. Ahora viene cómo se convierte en pesos.
Cómo se arma el cálculo, con un ejemplo
Supongamos mercancía con valor en aduana de 100,000 pesos, en una fracción con arancel general del 15 %, importación definitiva, sin tratado y sin cuota compensatoria. El cálculo se arma en orden, porque cada impuesto se monta sobre el anterior:
| Concepto | Cómo se calcula | Monto |
|---|---|---|
| Valor en aduana | Precio pagado más los ajustes que marca la Ley Aduanera (flete y seguro hasta el punto de entrada a México, entre otros) | $100,000 |
| Impuesto general de importación (IGI) | 15 % sobre el valor en aduana, según la fracción | $15,000 |
| Derecho de trámite aduanero (DTA) | 8 al millar sobre el valor en aduana (Ley Federal de Derechos, art. 49) | $800 |
| IVA de importación | 16 % sobre valor en aduana + IGI + DTA (Ley del IVA, art. 27) | $18,528 |
| Total de impuestos en el pedimento | $34,328 |
Con tratado, el IGI puede bajar a cero y el IVA se recalcula sobre una base menor: 16 % de 100,800, que son 16,128 pesos. Mismo producto, misma factura, 17,400 pesos de diferencia solo por el origen y la fracción. A esto se le suman los gastos de la operación y el honorario de la agencia, que son otros renglones y los explicamos en el artículo sobre cuánto cobra una agencia aduanal.
El error que echa a perder el cálculo
Ya tienes el código y el cálculo. Falta lo que lo descompone, y lo vemos cada semana: clasificar con el nombre comercial en lugar de con la ficha técnica. "Lámpara LED" puede ser una luminaria completa, un módulo, una tira o una refacción, y cada una cae en una fracción distinta con una NOM distinta. "Playera" cambia de fracción según si es de algodón o de fibra sintética, y el padrón sectorial textil aplica igual. Un proveedor en China rara vez sabe esto y pone en la factura el nombre con el que vende.
Cuando la clasificación se hace con la ficha técnica, antes de comprar, el impuesto queda calculado con certeza y las regulaciones quedan vistas a tiempo. Cuando se hace con el nombre de la factura, el día del despacho, el resultado es un arancel que no tocaba, una NOM que faltó, o días de almacenaje mientras se rectifica el pedimento. En CEAL la clasificación va antes de la compra, y te entregamos por escrito los impuestos y los requisitos que aplican. Es el servicio con el que más dinero le ahorramos a quien importa por primera vez.
Qué necesitamos para decirte los impuestos y los requisitos
- La ficha técnica o la liga del producto con especificaciones: material, uso, composición, voltaje si aplica.
- El país de origen y el país desde donde se embarca, que no siempre son el mismo.
- El valor y los términos de compra: si el precio ya incluye flete y seguro.
- Dónde vas a vender: interior del país o región fronteriza, porque cambia el cálculo.
Con esos cuatro datos te regresamos el cálculo como el de la tabla y la lista de requisitos que aplican, para que decidas si compras con el número en la mano. Mándalos por WhatsApp y los revisamos.
Fuentes oficiales: Estructura de la fracción arancelaria y el NICO, SNICE (Secretaría de Economía); Ley Federal de Derechos, artículo 49; Ley del IVA, artículos 1 y 27. Consultadas el 27 de octubre de 2026.
¿Puedo buscar la fracción yo mismo?
Sí, la tarifa es pública. El riesgo es clasificar por el nombre comercial. Quien firma el pedimento responde por la fracción, y por eso la revisamos con la ficha técnica.
¿La fracción es la misma que el código HS de mi proveedor?
Los primeros seis dígitos sí, si tu proveedor lo puso bien. Los últimos cuatro son mexicanos y los asignamos nosotros.
¿Cuánto tarda la clasificación?
Con la ficha técnica completa, normalmente el mismo día. Productos nuevos o con componentes mixtos pueden necesitar más revisión.
